Y cuando ella mostró su desinterés, todo empezó a ir bien, la vida le empezó a sonreír y estaba rodeada de optimismo, si , optimismo.
Se olvidó de su cara triste y empezó a ser alegre, a alegrar la vida a los demás y sobre todo empezó a querer a quién a ella la quiere, por que se dio cuenta, de que lo que verdad merece la pena es querer a quién la quiere.
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